lunes, 16 de abril de 2012

La rana Lola

    Hace unas semanas tuvimos la suerte de tener en casa a Parlanchín, la mascota de la clase del enano, una marioneta con cara de niño bueno que se encarga de contarles cuentos y aventuras. Al ponérmela en la mano y advertir la cara de fascinación del pequeño salvaje empecé a dar órdenes (como buena madre que se precie) y me llevé la enorme sorpresa de que obedecía encantado. A Parlanchín sólo pudimos tenerle un día con nosotros pero esa misma tarde salí como una loca de tienda en tienda a buscar otra marioneta que me ayudara con esta difícil tarea de la doma salvaje. Aquí la tenéis: os presento a la rana Lola, mi fiel e inseparable aliada y elegida por supuesto a dedo por el protagonista. Mi familia me observa con cara de desconcierto cuando solicito su ayuda pero yo confieso públicamente que mi vida ha cambiado desde que Lola llegó.